Mostrando entradas con la etiqueta paramentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta paramentos. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de noviembre de 2014

El velo del cáliz


Les dejamos una foto del cáliz en una ceremonia papal. Se puede observar que está cubierto con un velo. Anteriormente era de uso obligatorio. Ahora es potestativo.

La presencia de cortinas y velos en la liturgia se debe al culto judío. Por ejemplo, a la entrada del santuario en el templo de Jerusalén, el velo era una señal de reverencia ante el misterio de la “Shekinah”, la presencia divina.

El velo es un signo de la necesidad de no tocar con las manos impuras, cosas sagradas: un símbolo de la pureza espiritual de la necesidad de estar más cerca de Dios. Si la liturgia se compone de símbolos, esta es una de las más importantes. En principio, los vasos sagrados, cuando no esté en uso, siempre están velados para aludir a la riqueza que se esconde allí.

El velo del cáliz es un pequeño paño del mismo color y tela de la casulla (o siempre blanco), que sirve para cubrir todo el cáliz desde el comienzo de la misa hasta el ofertorio; y luego, después las abluciones. En el rito bizantino existen dos velos: uno para el cáliz y otro para la patena. En el rito romano, a pesar de que la Instrucción General del Misal dice que es un uso loable (núm. 118), en la práctica de las celebraciones actuales se omite de forma rutinaria

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Las siete velas en las misas episcopales


La Instrucción General del Misal Romano (n. 117) dispone que sobre el altar deben de colocarse, al menos, dos velas. Este número puede aumentar hasta seis.

Una antigua tradición dispone que si hay más de dos velas, en las ferias sólo se encienden dos, pero los domingos, las festividades y las solemnidades se encienden todas.

Sin embargo, cuando celebra el obispo diocesano deben de usarse siete velas según lo indica la Instrucción General del Misal Romano y el Ceremonial de Obispos.

La razón de esto es porque el número siete, en las Escrituras, simbolizan la perfección. Siete son los días de la semana, siete los diáconos para el servicio terrenal, siete los sacramentos, siete los dones del Espíritu, y el Apocalipsis habla de siete lámparas ardiendo delante del trono.

De esta forma, se usan siete velas para destacar la plenitud del sacerdocio de la que participa el obispo. Es un signo que expresa la preeminencia episcopal.


Sólo se usan las siete luces si el obispo que oficia es el obispo diocesano, o sea, el que tiene la jurisdicción en la diócesis. Si un obispo oficia fuera de su jurisdicción no se encienden las siete luces, al igual que no portan báculo.

viernes, 26 de septiembre de 2014

El asterisco

El asterisco (del latín aster, estrella) un objeto litúrgico compuesto por láminas de metal cruzadas, que se coloca sobre la patena en las ceremonias papales.

En los ritos orientales también se utiliza, y de su centro pende ordinariamente una estrellita que simboliza la de Belén.

En la antigüedad se utilizaba el asterisco en las ceremonias papales para evitar que el subdiácono accidentalmente tirara la forma consagrada con el velo humeral.


Hoy en día se utiliza en las misas celebradas por el papa al aire libre para evitar que le viento tire la sagrada forma de la patena.